prueva

quieres saber que hora es

viernes, 27 de diciembre de 2013

AMANTES

amor de amantes que prejuzgan por prohibido aquel que nace de un instante y vive de un suspiro aquel que desafia ala vida por no tener su destino Amor que en silencio te extrana al no tenerte al lado mio Amor que fluye en la sangre, que vibra con solo verte, sabe que tus ojos no enganan son tus labios lo que mienten. Si la vida me regala solo segundos de tus BESOS, Solo un corto tiempo del destino bastara una mirada complise del ALMA ,para unir nuestros cuerpos en este huracan prohibido cuerpos que sin culpa se sienten libres sin culpa te siento mio…. sentimiento que nace cuando estas ami lado,que vive al fundirte conmigo. perdoname por hoy mi dulce amante devo de irme de este mundo, lejos de tu vida ,lejos de tus besos solo por amarte y no morir en el deceo prometeme mi fiel amante que me llevaras en secreto,me sentiras en tu piel ,en tu sangre me mantendras viva en tu cuerpo , solo en la distancia intentare olvidarte,por no tenerte completo , por no aceptar compartirte, por decearte a cada momento…….pero no creas esta mantira solo finge un simple y corto tiempo tu sabes que te llevo en mi corazon y alma sellado ami vida , fundido ami cuerpo

Que larga cuesta...La del recuerdo.










Subía y subía la larga cuesta, de caminos exentos
la que todas las noches emprendían sus recuerdos.
A la que se sometieran sus oscuros pensamientos
sentencias notables de certísimo ensimismamiento.

No sabia si dictarla o publicarla ¡Qué resolución!
Que larga cuesta, que distinción de la providencia.
Subía y subía por la emprendida y cansada cuesta.
 que comenzaba a declinar a menguar... ¡La edad!

Se alejaba de la lozanía, de sus gallardas vivencias
brava adquisición viril de robustez, la de su altivez.
Mientras mas subía mas se crecía en su experiencia.
Que bella cuesta, la de poder subir en justa destreza.

Subía y subía, la vieja cuesta, pero lentamente sus
recuerdos, se desvanecían... de muy injusta manera.
Su mente moría, se dividía de su actual porción del
cuerpo, que injustos momentos !Pero aun le quedan
 gratos sentimientos! Infantiles y lejanos recuerdos.

Que ingrata cuesta en que se para el conocimiento.
Subió y subió... la empedrada cuesta, la que vivió de
muy gratos e intensos pensamientos, caminos exentos
de muy vehementes... vivos e intensos en el tiempo.

¡Ojala te cuiden! como tu cuidaste de tu estirpe, de
tus raíces, de tus troncos e inolvidables sarmientos.
¡Qué larga cuesta! Hasta coronar la cima del tiempo.

Amor Maduro...






Lograste llegar mi amor maduro
fuerte conjunción de dos en uno
uno dio la luz el otro la mantuvo
ingredientes sólidos y oportunos
componentes mágicos ¡Maduros!

Lograste quedarte quieto seguro
aprendiste a ganar amor maduro
largos años dinámicos y estáticos
para un amor puro en equilibrio
constantes mágicos... ¡Maduros!

Lograste compromiso adquirido
el tiempo vivido y bien convivido
no sólo fue sentimiento o vinculo
fue solamente el respeto mutuo...
Instintos mágico criterio maduro.

Lograste prolongación y devoción
juventud,  fluencia y dinamismo
arte  de amar y deseo en esencia
sin egoísmo, lenguaje ideal  físico
Paciencia mágica... amor maduro.

Lograste llegar a mi ideal maduro
permaneciste en mi deseo natural
fuiste capaz de perdonar y querer
seducción, pilar y proyecto de vida
enamoramiento de amor maduro.

Lograste la recompensa anhelada
ayudaste a salvar obstáculos duros
fuiste mi corriente de ida y vuelta
así resumo nuestro amor ¡Maduro!
eres lo que quiero !Un amor puro!


ESPERANZA







Esperanza...
es mejorar el infortunio de un mañana real

exprimir en zumo vivo y sincero la confianza
cuando conviertes indiferencia en tolerancia
es caminar e ir acompañando de convivencia.


Es condescender arrogancia en humildad
empujar al vacío tu vanidad y simplicidad
es principio de amar sin preguntar el final
sin convertir sentimiento en objeto material.

Esperanza no es el simple echo de esperar...

es paciencia y no quejarse ante la adversidad
es no mirar atrás observando el espejo irreal
conformarse con cicatrices canas de la edad.



Es el mundo iluso en un vida de banalidad
falta inconsciente sin ninguna personalidad
esperanza es acabar la idiosincrasia hipócrita
del turbio e inconsciente daño al ser animal.



Es lo que mal quedó del exceso del opulento
en las hambrunas... de un sur de realidad
es restar sin sumar que dirán ¡Qué sabrán!

es reconstruir los cimientos de la verdad.



Fue restar importancia en virtud de cualidad
liquidar orgullo y puntos sobre los demás
no es simplemente es querer o saber rezar 
es realizar la aventura de una realidad.

Es mejorar para vivir con claridad el mañana

es realizar el espíritu de sabiduría universal
es la realidad de la más grande afectividad
enterrar depresión angustiosa de enemistad.



Es saber perder... para un día poder superar
es retener el ayer para mejorar el presente real
esperanza es la claridad de poderte... alcanzar
es la esperanza certera de llegarte a encontrar.

sábado, 16 de noviembre de 2013

ese lugar vacio






En el limite fugaz de la madrugada 
mi sueño decapitado me lleva toda a ti... 
la blanca palidez, añil de luna, 
viola la habitación desdibujando contornos 
y la huella de tu ausencia entre las sábanas... 


Un velo de soledad, reloj sin tiempo, 
viste la desnudez de tu presencia 
en ese hueco vacío de nuestra cama 
lleno hoy tan solo de tu aroma 
¡qué palpita en mi alma con tu nombre! 


Nada es sin ti... deshojada la noche 
en silencios de piedra, me apuñala tu rostro, 
¡ese espacio hambriento, desocupado, libre...! 
en él me sumerjo abrazando tu esencia, 
y al borde de las horas fugitivas, 
¡se desborda mi amor en algaradas de anhelos...! 









Anoche estuve contigo




Anoche mientras en mi cama descansaba,
sentía tu cuerpo acercarse al mío con lentitud,
tus manos recorriéndome mi cuerpo deseaba,
lentamente y con amor saciabas mi solicitud.

Anoche sentí tus besos llenos de pasión,
caricias que me llevaban al éxtasis del amor,
entrega de dos cuerpos al ritmo de una canción,
desbordando el deseo y sintiendo tu calor.

Anoche te tuve entre mis brazos sin temor,
escuchando tus susurros de embriagado deseo,
sintiendo en mi cuerpo el placer abrasador,
de tus entregadas caricias en suave jadeo.

Anoche estuve contigo una vez más,
me entregue con pasión desbordada.
Abrí mis ojos y sentí el vació que me dejabas,
al venir en mis sueños y no estar acompañada.


lunes, 11 de noviembre de 2013










Hoy quisiera verte
Y gritarte que te amo.
Quisiera abrasarte
Y pedirte no te vayas de mi lado.

Hoy quisiera tenerte
En mis brasos.
Mirarte a los ojos
Y perderme en tus labios.

Hoy al menos
Quisiera escuchar tu voz.
Quisiera acortar esta distancia
Que existe entre los dos.

Hoy no hay mas, que esperar
Mirar hacia el cielo e imaginar
Que no hay distancia
Y que pronto te vere llegar
Guardar la esperanza
Por que mi AMOR por ti no tiene Final.











¡ADIÓS!

        Las cosas que mueren jamás resucitan,
        las cosas que mueren no tornan jamás.
        ¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
        es polvo por siempre y por siempre será!
        Cuando los capullos caen de la rama
        dos veces seguidas no florecerán...
        ¡Las flores tronchadas por el viento impío
        se agotan por siempre, por siempre jamás! 
        ¡Los días que fueron, los días perdidos,
        los días inertes ya no volverán!
        ¡Qué tristes las horas que se desgranaron
        bajo el aletazo de la soledad! 
        ¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
        las sombras creadas por nuestra maldad!
        ¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
        las cosas celestes que así se nos van! 
        ¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
        —de llagas infectas— ¡cúbrete de mal!...
        ¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
        corazón maldito que inquietas mi afán! 
        ¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
        ¡Adiós mi alegría llena de bondad!
        ¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
        las cosas celestes que no vuelven más! ...










Al Dueño de Varios Amores
Ya que tienes otra dama
Dime cual será mi estrella,
Si tu te quedas conmigo
O te quedas tu con ella.
Háblame con claridad
Como si hablaras con dios,
A cual será de las dos
Que le das seguridad;
Si es a mi no hay novedad
Pero si tu amor se inflama
Y en resumen se proclama
Por aquella, y no por mí
No puedo seguir así
Ya que tienes otra dama.
Yo quisiera que tu amor
Para mí solita fuera,
Sin que otra se metiera
A gozar de ese primor;
Yo no quiero más dolor
Por causa de otra aquella,
Y al ponerte mi querella,
Como juez de tu conciencia,
Para saber tu sentencia
Dime cual será mi estrella.
Cual será la suerte mía,
A donde iré a parar,
Eso quiero averiguar
Antes de que llegue el día.
De verme en más agonía,
Y como penando sigo
Por último si te digo
Que te ofrezco mi amistad
Para siempre, y de verdad,
Si tu te quedas conmigo.
Si eres hombre de verdad
No temas en declarar
Con quien te vas a quedar
Con toda puntualidad;
En esta conformidad
Concluyo así mi querella
Que quiero saber mi estrella
Que con franqueza de digo
Que o te quedas tu conmigo,
O te quedas tu con ella.
Esta décima, representa las calamidades y problemas, que pasan  los hombres al  tener dos mujeres al mismo tiempo. Siempre, al una mujer darse cuenta de que su esposo tiene otra mujer, le advierte que debe decidiese por una o la otra.



viernes, 13 de septiembre de 2013












 Todo lo que me he pasado se ha quedado conmigo,
tanto el día alegre cual ése de tristeza y dolor.
De las memorias en versos es que todo hoy digo
porque he sentido en mí tristeza, alegría y amor.

De lo real de mi vida quiero que todo se separe
para entrar de mi noche obscura a un amanecer.
Deseo un hombre donde mi alma siempre se ampare
 teniendo necesidad del amor sin ganas de beber.

Por el desengaño a nada con firmeza hoy sigo
porque a veces estoy cansanda de cada cicatriz;
mi alma es el terreno donde siento cada castigo
a ahí mis sentimientos mueren y queda la raíz.

Mi amor ha sido análogo al más oscuro cielo
y aunque veo luz del día, lo negro siempre está ay.
Liberada hoy ando aquí en este temporal sueño
y muchas veces reconozco que mi alma es feliz.

He sentido tanto aunque mi vida ha sido poca
y jamás me explico porque mi destino ha sido así.
Pero sobre todas,  deseo besar  su boca
al estar convencida que sólo el me haría feliz.




jueves, 29 de agosto de 2013

EL RUISEÑOR Y LA ROSA

EL RUISEÑOR Y LA ROSA









- Dijo que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -exclamó el joven estudiante-; pero no hay ni una sola rosa roja en todo mi jardín.

Desde su nido en la encina le oyó el ruiseñor, y miró a través de las hojas y se quedó extrañado.

- Ni una sola rosa roja en todo mi jardín -exclamó el estudiante; y sus hermosos ojos se llenaron de lágrimas.
- ¡Ah, de qué cosas tan pequeñas depende la felicidad! He leído todo lo que han escrito los sabios, y son míos todos los secretos de la filosofía; sin embargo, por no tener una rosa roja, mi vida se ha vuelto desdichada.

- He aquí por fin un verdadero enamorado -dijo el ruiseñor.

- Noche tras noche le he cantado, aunque no le conocía; noche tras noche he contado su historia a las estrellas, y ahora le estoy viendo. Tiene el cabello oscuro como la flor del jacinto y los labios tan rojos como la rosa de sus deseos; pero la pasión ha hecho que su rostro parezca de pálido marfil, y el dolor le ha puesto su sello sobre la frente.

- El príncipe da un baile mañana por la noche -musitó el estudiante-, y mi amada estará entre los invitados. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el alba Si le llevo una rosa roja, la tendré entre mis brazos, y reclinará la cabeza en mi hombro, y su mano estará prisionera en la mía. Pero no hay ni una sola rosa roja en mi jardín, así es, que estaré sentado solo, y ella pasará desdeñándome. No me prestará atención alguna y se me romperá el corazón.

- He aquí ciertamente el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor.

- Lo que yo canto, él lo sufre; lo que es para mí alegría es dolor para él. En verdad el amor es maravilloso; es más precioso que las esmeraldas y más costoso que los finos ópalos. No se puede comprar con perlas ni con granates, ni está a la venta en el mercado, no lo pueden comprar los mercaderes, ni se puede pesar en la balanza a peso de oro.

- Los músicos estarán sentados en su estrado -dijo el joven estudiante-, y tocarán sus instrumentos de cuerda y mi amada danzará al son del arpa y del violín. Danzará tan ligera que sus pies no rozarán el suelo, y los caballeros de la corte, con sus trajes alegres, estarán todos rodeándola. Pero conmigo no bailara, pues no tengo una rosa roja para darle.
Y se arrojó sobre la hierba, y ocultó el rostro entre las manos y lloró.

- ¿Por qué llora? -preguntó una lagartija verde, cuando pasaba corriendo junto a él con el rabo en el aire.

- Eso, ¿por qué? -dijo una mariposa que revoloteaba persiguiendo a un rayo de sol.

- Sí, ¿por qué? -susurró una margarita a su vecina, con una voz suave y baja.
- Está llorando por una rosa roja -dijo el ruiseñor

- ¡Por una rosa roja! –exclamaron-; ¡Qué ridículo!
Y la lagartija que era algo cínica, se rió abiertamente.
Pero el ruiseñor comprendía el secreto de la pena del estudiante, y permaneció posado silencioso en la encina, y pensó en el misterio del amor.

De pronto desplegó sus alas pardas para emprender el vuelo y hendió los aires. Pasó por la arboleda como una sombra, y como una sombra voló a través de jardín. En el medio del césped crecía un hermoso rosal, y al verlo voló hacia él y se posó sobre una rama.

- Dame una rosa roja –exclamó-, y te cantaré mi más dulce canción.

Pero el rosal negó con la cabeza. < Mis rosas son blancas –respondió-, tan blancas como la espuma del mar, y más blancas que la nieve de la montaña. Pero ve a ver a mi hermano, el que trepa alrededor del viejo reloj de sol y te dará tal vez lo que deseas. Así es que el ruiseñor se fue volando hasta el rosal que crecía en torno al viejo reloj de sol. - Dame una rosa roja –exclamó-, y te cantaré mi más dulce canción. Pero el rosal negó con la cabeza. - Mis rosas son amarillas -respondió-, tan amarillas como el cabello de la sirena que se sienta en un trono de ámbar y más amarillas que el narciso que florece en el prado antes de que llegue el segador con su guadaña. Pero ve a ver a mi hermano, el que crece al pie de la ventana del estudiante, y te dará tal vez lo que deseas. Así es que el ruiseñor se fue volando hasta el rosal que crecía al pie de la ventana del estudiante. - Dame una rosa roja –exclamó-, y te cantaré mi más dulce canción. Pero el arbusto negó con la cabeza. - Mis rosas son rojas –respondió-, tan rojas como los pies de la tórtola, y más rojas que los grandes abanicos de coral que se mecen y mecen en la sima del océano; pero el invierno me ha congelado las venas, y la escarcha me ha helado los capullos, y la tormenta me ha roto las ramas, y no tendré rosas este año. - Una rosa roja es todo lo que necesito -exclamó el ruiseñor-, ¡sólo una rosa roja! ¿No hay ningún medio por el que pueda conseguirla? - Hay un medio -respondió el rosal-, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo. - Dímelo -dijo el ruiseñor-, no tengo miedo. - Si quieres una rosa roja -dijo el rosal-, tienes que hacerla con música, a la luz de la luna, y teñirla con la sangre de tu propio corazón. Debes cantar para mí con el pecho apoyado en una de mis espinas. A lo largo de toda la noche has de cantar para mí, y la espina tiene que atravesarte el corazón, y la sangre que te da la vida debe fluir por mis venas y ser mía. - La muerte es un alto precio para pagar una rosa roja -exclamó el ruiseñor-, y la vida nos es muy querida a todos. Es grato posarse en el bosque verde, y contemplar al sol en su carro de oro y a la luna en su carro de perla. Dulce es la fragancia del espino, y dulces son las campanillas azules que se esconden en el valle y el brazo que el viento hace ondear en la colina. Sin embargo, el amor es mejor que la vida, ¿y qué es el corazón de un pájaro comparado con el corazón de un hombre? Así es que desplegó las alas pardas para emprender el vuelo y hendió los aires. Pasó veloz sobre el jardín como una sombra, y como una sombra atravesó volando la arboleda. El joven estudiante todavía estaba echado en la hierba, donde le había dejado, y las lágrimas aún no se habían secado en sus hermosos ojos. - ¡Sé feliz! -exclamó el ruiseñor-, ¡sé feliz! ; tendrás tu rosa roja. Te la haré de música a la luz de la luna y la teñiré con la sangre de mi propio corazón. Todo lo que te pido a cambio es que seas un verdadero enamorado, pues el amor es más sabio que la filosofía, por sabia que ésta sea, y más fuerte que el poder, por potente que sea éste. Del color de la llama son sus alas, y de color de llama tiene el cuerpo. Sus labios son dulces como la miel y su aliento es como el incienso. El estudiante alzó los ojos de la hierba y escuchó, mas no pudo entender lo que le estaba diciendo el ruiseñor, pues sólo sabía las cosas que están escritas en los libros. Pero la encina comprendió y se puso triste, porque quería mucho al pequeño ruiseñor que había hecho su nido entre sus ramas. Cántame una última canción -musitó-: me sentiré muy sola cuando te hayas ido. Así es que el ruiseñor cantó para la encina, y su voz era como el agua que sale a borbotones de una jarra de plata. Cuando hubo terminado su canción, el estudiante se levantó, y sacó un cuaderno y un lápiz de su bolsillo. - Él tiene estilo -dijo para sí, mientras caminaba a través de la arboleda-, eso no se le puede negar, pero ¿tiene sentimientos? Me temo que no. De hecho, es como la mayoría de los artistas, es todo estilo, sin ninguna sinceridad. No se sacrificaría por los demás. Piensa tan sólo en la música, y todo el mundo sabe que las artes son egoístas. Sin embargo es preciso admitir que hay notas hermosas en su voz

. ¡Qué lástima que no signifiquen nada, ni tengan ninguna utilidad práctica! Y entró en su habitación y se echó sobre el pequeño jergón, y se puso a pensar en su amor, y al cabo de un tiempo se quedó dormido. Y cuando la luna brilló en el cielo, fue volando al rosal el ruiseñor y puso su pecho contra la espina. Cantó toda la noche con el pecho contra la espina, y la luna de frío cristal, se asomó para escucharla. A lo largo de toda la noche estuvo cantando, y la espina penetraba más y más profundamente en su pecho, y la sangre, que era su vida, fluía fuera de él. Cantó primero el nacimiento del amor en el corazón de un adolescente y de una muchacha. Y en la rama más alta del rosal floreció una rosa admirable, pétalo a pétalo, a medida que una canción seguía a otra canción. Pálida era al principio, como la bruma suspendida sobre el río; pálida como los pies de la mañana, y de plata, como las alas de la aurora.

Como la sombra de una rosa en un espejo de plata, como la sombra de una rosa en el estanque, así era la rosa que florecía en la rama más alta del rosal. Pero el rosal gritó al ruiseñor que se apretara más contra la espina. ¡Apriétate más, pequeño ruiseñor! -gritaba el rosal-, ¡o llegará el día antes de que esté terminada la rosa.!

Así es que el ruiseñor se apretó más contra la espina, y su canto se hizo cada vez más sonoro, pues cantaba el nacimiento de la pasión en el alma de un hombre y de una doncella. Y un delicado arrebol rosado vino a los pétalos de la rosa, como el rubor del rostro del novio cuando besa los labios de la novia.

Pero la espina no había llegado aún al corazón del pájaro, así que el corazón de la rosa seguía siendo blanco, pues sólo la sangre del corazón de un ruiseñor puede teñir de carmesí el corazón de una rosa. Y el rosal gritó al ruiseñor que se apretara más contra la espina. - ¡Apriétate más, pequeño ruiseñor! -gritaba el rosal-, ¡o llegará el día antes de que este terminada la rosa Así es que el ruiseñor se apretó más contra la espina, y la espina tocó su corazón, y sintió que le atravesaba una intensa punzada de dolor. Amargo, amargo era el dolor, y más y más salvaje se elevó su canto, pues cantaba al amor que se hace perfecto por la muerte, al amor que no muere en la tumba.

Y la rosa admirable se volvió carmesí, como la rosa del cielo en el oriente. Carmesí era el ceñidor de pétalos, y carmesí como un rubí era su corazón. Pero la voz del ruiseñor se volvió más débil, y sus pequeñas alas empezaron a batir, y un velo le cubrió los ojos.

Más y más débil se tornó su canto, y sintió que algo le ahogaba en la garganta. Moduló entonces un último arpegio musical. La luna blanca lo oyó y se olvidó del alba, y se quedó rezagada en el cielo. La rosa roja lo oyó, y tembló toda de arrobamiento, y abrió sus pétalos al aire frío de la mañana. El eco se lo llevó a su caverna púrpura de las colinas, y despertó de sus sueños a los pastores dormidos. Flotó a través de los juncos del río, y ellos llevaron su mensaje al mar. - ¡Mira, mira! -gritó el rosal- ¡La rosa ya está terminada!
Pero el ruiseñor no respondió, pues yacía muerto en la hierba alta, con la espina en el corazón. Y al mediodía el estudiante abrió la ventana y se asomó.

- ¡Mira!, ¡Qué suerte tan maravillosa! –exclamó- ¡he aquí una rosa roja! No había visto en mi vida una rosa semejante. Es tan bella que estoy seguro que tiene un largo nombre latino.

Y se inclinó y la arrancó. Se puso luego el sombrero y se fue corriendo a casa del profesor con la rosa en la mano.

La hija del profesor estaba sentada en el umbral, devanando seda azul alrededor de un carrete, con su perrito echado a sus pies.

- Dijiste que bailarías conmigo si te traía una rosa roja. -exclamó el estudiante-. He aquí la rosa más roja del mundo entero. La llevarás prendida esta noche cerca de tu corazón, y cuando bailemos juntos ella te dirá cuánto te quiero.
Pero la muchacha frunció el ceño. < Temo que no me vaya bien con el vestido -respondió- y, además, el sobrino del chambelán me ha enviado joyas auténticas, y todo el mundo sabe que las joyas cuestan mucho más que las flores. ¡Bien, a fe mía que eres una ingrata! -dijo el estudiante muy enfadado. < Y arrojó la rosa a la calle, donde cayó en el arroyo, y la rueda de un carro pasó por encima de ella. - ¿Ingrata? -dijo la muchacha-. Y yo te digo que tú eres un grosero, y, después de todo, ¿quién eres tú? Sólo un estudiante. !Cómo!, No creo que tengas ni siquiera hebillas de plata para los zapatos, como tiene el sobrino del chambelán. Y se levantó de la silla y entró en la casa.

- ¡Qué cosa tan necia es el amor! - -se dijo el estudiante mientras se marchaba-. No es ni la mitad de útil que la lógica, pues no prueba nada, y siempre nos dice cosas que no van a suceder, y nos hace creer cosas que no son ciertas. De hecho, es muy poco práctico, y como en estos tiempos ser práctico lo es todo, me volveré a la filosofía y estudiaré metafísica. Así es que volvió a su habitación, y sacó un gran libro polvoriento, y se puso a leer.

miércoles, 10 de julio de 2013

SI UNO DE LOS DOS





SI UNO DE LOS DOS

Antes de explicarte
algunas cosas amor mío,
quiero que sepas que en el amor
como en la guerra, no hay nunca
vencedores ni vencidos.
Si uno de los dos pierde,
los dos perdemos,
si uno de los dos gana,
los dos ganamos;
cada frascaso mío te pertenece,
cada victoria tuya, me llena el alma,
si uno de los dos ama,
los dos amamos,
 si uno de los dos odia,
los dos odiamos 
Es enemigo mío, quien te lástima
y aquel que me hace daño, es tu enemigo.
No es solamente tuya tu sonrisa, no,
ni únicamente mía mi tristeza.
No es totalmente tuyo tu destino
no es del todo mío mi camino,
no eres dueña de tu vida,
como yo tampoco soy dueño de mi mismo.
Desde que nos amamos, amor mío,
lo tuyo es mío, y lo mío es tuyo,
tuyo y mío, como tiene que ser.
Las lluvias cae sobre nuestro techo,
así, como el sol entra en nuestra casa.
El dolor a veces comparte nuestra mesa,
pero....¡ Cuando Amor comparte nuestra cama!.
Si la vida es buena conmigo
no lo dudes, será buena contigo.
Que quede bien claro....
Si uno de los dos pierde,los dos perdemos,
si uno de los dos gana, los dos ganamos.